DEMASIADO RUIDO

DEMASIADO RUIDO

]emasiado ruido.

Demasiado, tanto que no nos dejaba escucharnos, ni ver al otro, ni sentir tocando más allá de la piel, ni saborear los besos, ni embriagarnos del verdadero olor de ese cuello donde solíamos descansar antes del encierro.

Demasiados planes.

Todas nuestras conversaciones, siempre estaban acompañadas de ellos, hacíamos que hablábamos, pero solo comentábamos descafeinadamente lo que iba pasando a nuestro alrededor. Todo ese movimiento de los demás, protagonista de nuestra retórica. Todo ese oleaje que nos movía, adueñándose de cada verbo.

¿Y ahora? ¿De qué habláis sin tanto ruido? ¿Os miráis y os reconocéis?

Tal vez sea el momento de tu performance personal, de desnudar el alma, de hablar de todo eso que nos conforma, que nos define, que no dejábamos salir.

Mi espectáculo vanguardista, lo empezaré sonriendo, desnuda, arraigada a esta, nuestra tierra, que se está curando.
Voy a bailar para ella, a abrazarla por todo el daño que le hemos hecho, arrastrando con cada uno de mis pasos de cada ser humano, la creencia de que nuestro poder es infinito, y le pediré perdón por no haberla escuchado entre tanto ruido.
Voy a poner todo mi esfuerzo y deseos a disposición de los demás, y gritaré con todas mis fuerzas aceptando todo lo que ahora juega en mi contra.
Y lloraré, pero seguiré bailando, y sonriendo, y reinventándome.
Sonará fuerte en mi cabeza “Discovery At Night” de Ludovico Einaudi, y seguiré danzando, y entregándome, aunque algunas relaciones personales me hayan hecho perder la fe, aunque tenga miedo, seguiré amando de verdad.
También voy a dibujar bailando un futuro diferente, un mundo más consciente, porque lo deseo así, y soñarlo me da la valentía para crearlo.
Voy a saltar siendo yo, sin ruido, sin corazas, transparente, desnuda, siempre desnuda.
Con el movimiento de mis brazos, voy a trazar en el aire lazos indestructibles, esos que estamos esbozando en cada mensaje, en cada aplauso a las ocho, en cada videollamada, en cada silencio, en cada minuto en el que nos aprendemos un poco más, en cada segundo en el que descubrimos algo nuevo del ser humano más importante de nuestras vidas.
Con el movimiento de mis caderas haré círculos donde guardaré este sentimiento de vulnerabilidad, este estar en mí, y la sensación de paz que me provoca estar desnuda, sin disfraces, para rescatarlos cuando no se cuele el silencio por mis poros.
Y seguiré sonriendo, hasta el final.

¿Cómo será tu performance? Quiero leer en tu folio en blanco, sin planes, sin cine, sin restaurantes, sin ruido. ¿Qué hay dentro de ti?

Y.

1 Comment

  1. Maribel dice:

    Dentro de mi , en estos angustiosos momentos que nos vemos obligados a vivir, si a esto se le puede llamar vida, solo siento miedo, desesperacion. A veces por momentos se me olvida y rio. Una risa vacia y sin sentido, pero una risa. Y agradezco que los mios y yo sigamos con vida

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